miércoles, 17 de septiembre de 2008

Surf en Espinho

Que decirles de la cara del portugues que me fue buscar a la estacion de trenes cuando me vio con las tablas! jaja.. Una cara lo dijo todo y bueno, tuve que aclarar los tantos para que no se piense que vine pura y exclusivamente de joda..

En mi primer fin de semana aca el windguru dio buenas olas y no se equivoco. Fui bien temprano para Espinho, un balneario un tanto similar a Miramar pero lógicamente más europeo y mas lindo.

Escolleras curvas que forman playas, una rambla, bici-sendas, un inmenso casino frente a la playa, carpas (aca, barracas), varios bares de playa, puestos de guardavidas muy contiguos uno del otro y la resaca del turismo europeo y sobre todo portuense que no llegaba a cubrir toda la playa. Todo indicaba ser perfecto..
Ni bien llego me siento en un banco para ver la rompiente y se me acerca un vendedor de anteojos quieriendo que le compre alguno. Lo mire con cara de "viejo, soy argentino, se ve que no tenes a quien carajo venderle en par" y le explique que no queria comprar anteojos. A continuación el anteojero le hace una seña a un portugues con cara de delincuente total y este se me viene al lado con un estuche y me dice: "tengo aca una camara sony que filma y saca fotos, te interesa comprarla?"

Instantáneamente me sentí como en la rambla de Mar del Plata; no entendía absolutamente nada. Estaba en Europa? Me estaban queriendo vender cosas afanadas? increible pero cierto!!

Yo le expliqué que no tenía un cobre, pero aún asi le pedi que me la muestre por pura intriga de ver que tenia el muchacho para vender. En eso saca una camara sony increible y me pregunta cuánto quería yo pagarle por la camara.. a lo que le repetí que no tenia ni un euro para darle.
"Te la dejo a 150Euros" me dijo..
Le reiteré por tercera vez que no tenia dinero, y le agregué, "igual si tuviese no te la compraría porque es robada". Con una mirada me mando a freir churros, guardó la cámara y se fue.

Entonces fue que me acorde que quería sacar muchas fotos de Espinho, pero con esos malandras dando vueltas a tan pocos metros de la playa tuve que tomar muchos recaudos en no mostrar mi vistosa camara. En una de esas, me metia a al mar y cuando salia tenia que ir a pagarle 150 Euros para recuperar mi camara!
De todos modos, aqui hay un par de fotos que tome con mucho disimulo.




Increible, pero no imposible!









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